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Juan Antonio Cebrián![]() ¿Por qué siempre se nos van los mejores...? “La vida discurre bajo la sombra de la muerte, que no respeta edad ni condición, que nunca es justa, porque ni siquiera acude cuando eres tú quien la llamas: viene cuando quiere y cercena de un tajo esperanzas y proyectos.” F. Jiménez del Oso; Desde mi sillón (LRV Nº3, 2004)
Gracias maestro por dejarnos soñar, por todas las noches, tu risa, tu generosidad... Volverás y seremos mejillones... ¡Hasta siempre guerrillero! Comentarios » Ir a formulario
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me uno a tu homenaje Fecha: 24/10/2007 00:41.
Somos legión los que nos quedamos huérfanos. Llevo media vida escuchando a Cebrián y los suyos, soy de la vieja guardia, de los de Turno de Noche y se me va a hacer muy duro a partir de ahora.
Han sido cientos de noches esperando que comenzara tu Rosa de los Vientos para compartir esos ratitos al calor de la radio, con el calor de tu voz. La vida ha sido muy injusta contigo, pero puedes estar seguro, allá donde estés, que has dejado miles de amigos, a los que no conociste, pero que son amigos de corazón y que siempre te recordarán. El mejor homenaje que se te puede rendir es dar un golpe de timón a la nave y dirigirla a otro rumbo de la rosa de los vientos y que siga surcando los mares de nuestros sueños. Fuiste el mejor y lo seguirás siendo, porque los grandes como tú nunca mueren, ya que permanecen vivos en el recuerdo de todos. Desde aquí mi más sentido pésame a su mujer Silvia y a su hijo Alejandro y a todos sus oyentes. FUERZA Y HONOR Fecha: 24/10/2007 17:20.
Nunca he tenido la sensación de tener un maestro en nada. Siempre, desde muy niño, he aprendido las cosas a mi manera, a mi ritmo, a mi rollo. Sin embargo, echando la vista atrás, creo que hay una persona a quien puedo otorgar esa categoría: Juan Antonio Cebrián, incluso aunque no esté de acuerdo con muchas cosas de las que hablaba.
Y es que el discurso que aprendí de él se asomaba en sus comentarios y su sentido del humor. Ese duende inteligente que apostaba convencido por un mundo mejor. Ése discurso ahora forma parte de mí, y yo lo llevo con orgullo. Era el discurso de mi maestro, Juan Antonio Cebrián. Hasta siempre, amigo. Fecha: 24/10/2007 19:28. |
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